Reseñas

"Reseña de la exposición Un viaje a través de la historia LGBT+"

En un mundo deshumanizado, la exposición Un viaje a través de la historia LGBT+ es, ante todo, un valiente reto humanístico.

Enrique Schiaffino, psicólogo, escritor, dibujante y pintor nos ofrece, a través de 14 cuadros, una mirada plural hacia personajes icónicos de la identidad LGBT+. La técnica y el formato –óleo sobre lienzo– así como la propuesta formal clasicista, son un homenaje a los grandes maestros del pasado como Botticelli, Miguel Ángel, Velázquez, los prerrafaelitas o Tamara de Lempicka y un canto a la belleza interior y exterior. Pero, más allá del estilo –categoría hoy obsoleta–, de la temática y de sus personajes, el artista construye arquetipos que se erigen en homenaje a la diversidad y a la defensa de los derechos de todo ser humano. Y lo hace a través del tiempo y de la historia del arte, en un camino de guiños y resonancias, de amor, lucha, poesía y pasión.

El artista demuestra que es factible una alternativa frente a la banalidad impuesta por el postmodernismo y que, una vez más, desde el compromiso humanístico pueden cimentarse nuevos referentes plenos de contenido. Un proceso que implica valores tradicionales como la maestría y que conecta entre sí imágenes, creación y público en un diálogo fluido, solidario, siempre cómplice. Schiaffino lo hace posible desde una perspectiva amplia e intercultural, a partir de una formación académica que aflora incluso de forma inconsciente en casos paradigmáticos, no exentos de paradoja, como el retrato de Abu Nuwas, que recuerda al Baco de Miguel Ángel.

La selección trata de ser equilibrada y representativa, con renuncias conscientes como Oscar Wilde o Federico García Lorca, cuyo recuerdo late no obstante en el ambiente de la muestra, no exenta de personajes polémicos como sor Juana Inés de la Cruz, a través de quienes reconsiderar al diferente y al censurado en cualquier época y lugar: un homenaje a la libertad de pensamiento. En la exposición encontramos personajes irrenunciables como Epaminondas, Antinoo, Miguel Ángel o Luis II de Baviera, verdaderos iconos del mundo gay definido desde Occidente, aunque también otras propuestas que amplían el arco cronológico y geográfico a Oriente Próximo y Asia, como Enheduanna, Ananda o Dong Xian, así como a América y África. España está representada por Antonio de Erauso, celebrado como “Monja Alférez”, recibido en su momento por el rey Felipe IV y autorizado por éste y por el papa Urbano VIII a utilizar ropajes masculinos. Por otro lado, personalidades como Anne Lister, Mary Jones o Rina Natan nos recuerdan que naciones teóricamente tan avanzadas como Inglaterra, Estados Unidos o Israel también han perseguido –en tiempos recientes– a sus propios ciudadanos por su condición LGBT+. Kasha Nabagesera se nos ofrece como testimonio vivo de nuestra época, en una imagen resuelta con toda la dignidad y espiritualidad de un icono bizantino, al tiempo que con una atrevida solución técnica en la que se juega con el contraste entre figura y fondo animados por una pincelada de gran libertad expresionista.

Cada lienzo incluye palabras –en el idioma correspondiente– y elementos simbólicos –alusivos al personaje efigiado– que invitan al espectador a introducirse en el análisis iconológico. Llama la atención el caso de Antinoo, quizás una de las imágenes más preciosistas de la muestra, pero no exenta de profundas reflexiones como la relación entre inmortalidad, cuerpo humano y cuerpo astral –a través de la constelación que lleva su nombre– así como referentes arquitectónicos –el llamado Canopo de Villa Adriana– que reflejan el rico diálogo cultural producido en el Imperio Romano a lo largo del siglo II y su capacidad de integración. Precisamente, esta muestra tiene el valor de romper tópicos, al recordarnos que nuestro propio siglo es con frecuencia más puritano que épocas pasadas.

Aunque el arte contemporáneo pierde en ocasiones el referente humano y el diálogo con el público, la obra de Enrique Schiaffino supera tales limitaciones y egos gracias a su carácter atemporal, que no sólo representa el mundo del artista, sino que nos representa. Un viaje a través de la historia LGBT+ consigue evocar, por medio de los personajes seleccionados, a todas aquellas personas que han luchado a lo largo de los tiempos por la vida, la libertad y el amor.

Manuel Parada López de Corselas

Doctor en Historia del arte y doctor en Arqueología

Investigador “Juan de la Cierva”, CSIC